EL CORAZÓN ME ATURDÍA CON ESO
Las verdades son tan irreales como la realidad.
Tarde aprendí debo decir lo que supongo, te quiero.
No hay nada que hacer, nada que esperar, te quiero igual.
Tarde aprendí que te perdí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario