Cada tormenta trae consigo la esperanza de que por la mañana todo volverá a estar limpio de nuevo y que hasta las manchas más perturbadoras habrán desaparecido, así como las dudas sobre su inocencia, o las consecuencias de su error. Las cicatrices de su traición o el recuerdo de su beso. Aguardamos a que pase la tormenta esperando lo mejor, aunque en el fondo nosotros mismos sabemos que algunas manchas son tan indelebles que nada podrá lavarlas. .
Prometiste cuidarme sin importar, y hoy ya no
importa mi bienestar.
.
Promesas rotas. No prometas lo que no vas a cumplir.
No hagas promesas estando feliz. No digas lo que no vas
a hacer JAMÁS.
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