Sabíamos no decirnos nada conservando en apariencia una amistad consolidada.
Sabíamos no exigirnos mucho. "Hola ¿qué hacés? me tenés abandonada"
Yo siempre con la excusa perfecta para charlar de pavadas.
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Con el corazon en llanta,
y conga conga conga que siga la milonga.
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y conga conga conga que siga la milonga.
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Enloquecieron las miradas. Que lindo es mirarte
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Aquellas noches que bajo el pañuelo me decias "mi amor, YO NUNCA TE VOY A CAMBIAR".
Olvidar prefiero, prefiero perder el tiempo y nunca nunca despertar.
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