Me gusta cuando te quedas pensando y me invocas sin saber. Actuo lento y con dolor torturo tu mente, te tengo a merced. Estoy muerto por ser, si creiste verme alli, no te enganes. Yo te despierto por las noches y te sacudo cuando me ignoras. Soy quien no te deja ser, soy tu mismo.

Las cosas bellas siempre estan lejanas
las arrancaste con el grito potente de tu alma
con solemne gracia, y belleza delicada
La lanza que me clavaste, la manera en que me besaste
Estas solo en los suenos que me apartan de esta guerra
En la cama hallo un extremo de consciencia y lamento de ausencia
una pena en el momento en el que te deje ir
un instante y un pedazo de lo feliz que fui

"Detrás de todo este palabrerio, tiembla indeciblemente, la esperanza de que me leas"

Siempre es como si las palabras y su tiempo estuvieran desajustadas, como si lo que debiera decirte ya no fuese oportuno. Y si pudiera, diria palabras que se dicen, y sonaria cosas que se suenan, y se muy bien que no estaras. Tal vez haya perdido esta batalla ya librada de hace tiempo por tu brillo y yo cobarde, un cobarde que vacila entre el recuerdo y la nada misma.

Nos tendriamos que haber asomado a lo que fuimos antes de ser esto que vaya a saber si somos. Fuimos todo juntos, solo quedan nuestros ojos a solas en el polvo del tiempo. Y por mas que quiera, por mas que me esfuerce, no lo olvido. No puedo destruir todo con un solo parpadeo.

[Me dabas una especie de felicidad funcional, de razonable humanidad cotidiana]

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