Siempre así, tan temperamental, me dijiste tantas cosas que jamás podré olvidar. Me hiciste enfrentar con lo peor de mí y en mi lado más oscuro me descubrí. No olvides que te espero, no esperes que te olvide si por vos yo me muero. No olvides que te quiero, no quieras que te olvide si cada vez que puedo me pierdo en el sonido de tu voz. Porque algo en mi cambió, porque domaste lo que nadie en mi domó. Yo no quiero jurar, no quiero prometer, solo mírame a los ojos y averigua si cambié. No te quiero convencer, ni te quiero impresionar, solo préstame una tarde y te regalo mi verdad.
Cuando un nombre taladra en silencio la sien
A los tumbos, contrario voluntad
voy sin rumbo tratando de esquivar
S O N R I E
Como es posible, abro los ojos te veo ahí, te veo en la intersección de ambas calles con los brazos abiertos esperando rodearme tan pero tan fuerte que nunca me vas a dejar ir. Corro hacía vos pero cuando estas por tocarme te desapareces, desapareces como por arte de magia, me choco contra la pared. Busco, miro para todos lados, no te encuentro. Te fuiste, ¿a dónde? camino dos, tres, cuatro cuadras más, me veo en el frente de tu casa, me veo tocando el timbre y esperando que salgas a abrirme como aquel día de lluvia. Estoy horas y horas insistiendo pero parece que no lo escuchas, o no queres escucharlo. Logro pasar y me asomo por la ventana, te veo ahi, recostado en la cama que un día juntos ocupamos, y me veo a mi, me veo a mi llorando, te veo a vos abrazándome. Grito muy fuerte, golpeo el vidrio pero vos, ninguno de los dos, escucha o se percata de mi presencia del otro lado. Recuerdo perfectamente ese día, ese día que después de una corta pelea me dijiste que siempre ibas a estar para apoyarme y siempre me ibas a contener. Me dirijo a la puerta de entrada y cuando trato de abrirla salimos nosotros de la mano, dándonos un beso y tu mano rodeando mi cintura.
¡Que lindo era vernos caminando, un alma sola dividida en dos!
Nosotros vamos adelante y yo voy atrás, puedo escucharlo todo, y sentirlo todo. Cuando mi mano se dirige a vos es como si atravesara un fantasma, como si fueras humo, como si fueras viento, como si no fueras nada (o como si yo no lo fuera en ese sueño).
[Me tiemblan las manos, una lágrima cae y cuesta seguir relatando]
Realizamos el trayecto que acostumbramos, pero esta vez no era para volver a casa, era para ir al colegio, aparentemente, se ve que tenías un partido. Si, hacía frío, ya se que imagen era. Si, esa misma que me vestiste de fan de velez, me obligaste mejor dicho, para que no me enferme. Todavía siento el olor de tu campera, lo tengo impregnado, todavía siento la tela de tu pantalón rozar mis piernas, también puedo sentir tus espaciosas zapatillas que tantas veces usé para ir a visitar a tu abuela. Cómo un sueño puede ser tan real, cómo se puede sentir tanto ¡Cómo! Nos puedo ver reír, hacernos cosquillas, criticar a la gente del mundo, reírnos de tantas cosas que solo nosotros sabemos y supimos entender. Un trayecto muy extraño, aparecemos en la puerta de mi casa y todo parece estar como cualquier viernes a la noche, yo en pijama y vos abrazándome por la espalda me preguntas qué vamos a comer. Cocinamos, obviamente hicimos pizzas, ¿qué sino? puedo sentir tan real la masa pegoteada en mis dedos, y puedo ver tu cara de asco con tal claridad que hasta podría retratarla con los ojos cerrados. Parpadeo y nos veo en mi cama, que bien no sienta el frío,siento tu piel tocar la mía y un escalofrío me recorre. Todo lo veo en tercera persona, pero lo siento en primera. Tus besos tan delicados y mis mordidas tan imprevistas. Siento tus caricias sobre mi pelo y suavemente voy entrando en el sueño recostada sobre tu pecho. Escucho tu corazón latir, late rápido y fuerte. Siento tu alma de paseo con la mía, una sonrisa cómplice, una mirada que lo dice todo.
Abro los ojos y no estás, estoy en mi cuarto, son las 4.07 a.m, otra vez, otra vez el mismo sueño, ¿cómo es posible soñar dos veces las mismas cosas? No estas sentado a mi lado poniéndote las zapatillas y yo no estoy colgada de tu cuello para impedir que te vayas. Estoy yo sola, a oscuras en medio de esta noche que parece no acabar. Miro mis manos y estoy temblando, empiezo a llorar, no entiendo por qué, no puedo controlar mis emociones.
[Nuevamente se me hace difícil seguir relatando, te invoco en mis pensamientos y algo en mi interior se moviliza tanto, mi alma vibra, trasmite sus vibraciones a todo mi cuerpo y no puedo evitar temblar]
Salgo de mi cuarto, voy al baño y me mojo la cara, vuelvo, me recuesto sobre la cama y se me hace imposible conciliar el sueño, decido escuchar música (nuestra música), pienso en nosotros, en esos momentos de felicidad absoluta y plena, en esos momentos de complicidad, de amor y dulzura, y finalmente llega la paz que viene a sedar mi ser, tanto que logro sumergirme de nuevo en mis sueños y espero encontrarte nuevamente allí
Llevo tu nombre escrito en mi sangre y tu mirada anclada en mis sueños la fuerza de un huracán y el deseo total de tenerte latiendo en mi pecho Quiero perderme en un abrazo pleno dejar mi piel marcada en tus manos quiero que puedas llevarme a algún cielo lejano y arrancarme el alma con un beso
Tenemos que aprender a no asombrarnos
de habernos encontrado
Tenemos que aprender a ser felices,
de habernos encontrado
Tenemos que aprender a ser felices,
a no extrañarnos de tener algo nuestro
Tenemos que aprender a no temernos
y no asustarnos,
y a estar seguros
y a no causarnos daño
Tenemos que aprender a no temernos
y no asustarnos,
y a estar seguros
y a no causarnos daño
No hay comentarios:
Publicar un comentario