¡Respira!
¿Sentís como tu sangre corre
libre por tus venas?
Y cuando el sol de la tarde ilumine aquellos campos,
cuando ese calor me abrace y me deje sin aliento,
recostaré mi cabeza en tu pecho y me alegraré de
haberte conocido
nos mantenemos de pie
nada mas delicado
y frágil
que aquella delgada línea
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