Hubo un cambio inexplicable que llenó mi cabeza entre dudas sin respuesta de las que soy inocente, de las que soy culpable. Tal vez yo sea el único responsable por apostar a lo que un día soñé. Las cosas no pasan porque quieren, dicen que pasan para saber que es lo que se quiere. Cuando pienso así se me llena la existencia, recupero las fuerzas para seguir y seguir aquí. Sentirme así renueva mi paciencia, me devuelve la certeza de lo que pasó fue lo mejor para mi. Hay que ir despacio, y no deprisa para poder realmente llegar a donde uno más quiere.
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