Posesivo
Siembro,
sobre tu inocente espacio,
horas de pasión,
en un tiempo que late.
Cegador es el fulgor de las horas
en que nos entregamos
a
la
verdad.
La lujuria
cabe en el mundo de esta habitación,
dibuja sobre el tiempo
y nos olvidamos
de
la soledad,
indiferentes ante la ciudad
que nos ampara.
Miradas lentas,
gestos satisfechos,
contemplamos el silencio.
Cuerpos frágiles,
que derriban el miedo,
repletos de antiguas cicatrices.
En la cima de la unión,
y la piel reencontrada,
caben la pasión cumplida
y la angustia
que nuestros ojos emanan.
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